Hoy hace siete meses que Luis, de 29 años, dejó de beber. Todos tienen dos edades, la del carné de identidad y esa que les

llena

la boca al pronunciarla: el tiempo de abstinencia. El sello de su empeño. Ellos no han abandonado. Viene mucha gente, dicen

Hoy hace siete meses que Luis, de 29 años, dejó de beber. Todos tienen dos edades, la del carné de identidad y esa que les

llena

la boca al pronunciarla: el tiempo de abstinencia. El sello de su empeño. Ellos no han abandonado. Viene mucha gente, dicen

De Andrade ha sabido salir del callejón sin salida de una influencia fuerte como la de ese poeta grande que a todos nos

llena

la boca cuando queremos admirar la invención poética más absoluta. Y no ha debido de ser fácil para él (y para otros poetas